El Sumak Kawsay es un proyecto civilizatorio y una propuesta decolonial porque cuestiona directamente las bases fundamentales de la civilización occidental. Como vida en plenitud, reconoce que existen otras vidas, otros sujetos ¿quiénes son? los árboles, los bosques, los ríos, las lagunas, las cascadas, los ancestros, las divinidades protectoras de las vidas y las generaciones presentes. Entre todos establecemos relaciones de sociabilidad, aplicando en el día a día los principios de reciprocidad, complementariedad, redistribución, la hospitalidad, la corresponsabilidad y el respeto por las vidas para que haya armonía y se reproduzca una vida en comunidad entre todos quienes cohabitamos en un territorio.
El territorio de la nacionalidad Kichwa de Pastaza se ha reconfigurado a lo largo de una historia de despojo, de expoliación y de relaciones de poder. Los territorios de los pueblos ancestrales fueron fuertemente impactados por las misiones, el extractivismo histórico desde el caucho, del petróleo, la minería, la mercantilización de los bosques como sumideros de CO2, así como por las políticas públicas, con la colonización de los territorios, la creación de áreas protegidas para la conservación y proyectos de monocultivos para el mercado.
El territorio es heredado de nuestros ancestros, por el cual derramaron sangre, ofrendaron sus vidas, fueron perseguidos, torturados, enjuiciados, encarcelados y asesinados en las luchas con los invasores, en las diferentes épocas de colonización y colonialidad vividas.
El territorio constituye un elemento fundamental para la reproducción de las vidas, es el espacio vital para el ejercicio del Sumak Kawsay, la autonomía y libre determinación como pueblo.
El ayllu es el núcleo de nuestra organización, de una comunidad y de los pueblos ancestrales, conformado por los parientes por consanguinidad, alianzas matrimoniales, compadrazgos, e integrados a la familia mediante ritualidades como: wauki tukuna, ñana tukuna, tukayu (hacerse hermanos o hacerse hermanas).
• Un hombre o una mujer, sólo en la medida en que somos parte de la familia ampliada, tenemos derecho de acceso a los diferentes ecosistemas y a la posesión de las áreas de caza, pesca, recolección y tierras para el cultivo, dentro del territorio comunitario, como también tenemos deberes que cumplir para construir el Sumak Kawsay.
• En el ayllu transmitimos los conocimientos y saberes ancestrales de generación en generación.
• Los ayllus para vivir en Sumak Ayllu practicamos en la vida diaria: la reciprocidad, cooperación, redistribución y corresponsabilidad.

• Un hombre o una mujer, sólo en la medida en que somos parte de la familia ampliada, tenemos derecho de acceso a los diferentes ecosistemas y a la posesión de las áreas de caza, pesca, recolección y tierras para el cultivo, dentro del territorio comunitario, como también tenemos deberes que cumplir para construir el Sumak Kawsay.
• En el ayllu transmitimos los conocimientos y saberes ancestrales de generación en generación.
• Los ayllus para vivir en Sumak Ayllu practicamos en la vida diaria: la reciprocidad, cooperación, redistribución y corresponsabilidad.
Vivimos en Sumak Kawsay formando también parte de nuestro ayllu o familia ampliada, todas las vidas de los bosques y las aguas, los sacha ayllukuna: rigrayuk ayllukuna, makiyuk ayllukuna, allpata purik ayllukuna y yaku ayllukuna. Los humanos somos parte de lo que la sociedad occidental llama naturaleza.
Nuestra economía está centrada en la reproducción de todas las vidas, humanas y no humanas. Nuestra Sumak Mirachina requiere contar con:
• Un territorio rico en ecosistemas, biodiversidad y la vitalidad de los sistemas ancestrales de gestión.
• Obtener nuestros medios para la vida aplicando los ciclos fenológicos y biológicos, para recoger frutos del bosque, para cazar, pescar, para el manejo del sistema ancestral chacra-ushun y purun, para la práctica de la purina, que permite el control del territorio, la transmisión de los conocimientos ancestrales y fortalece la relación intergeneracional entre los diversos ayllukuna.
• La distribución igualitaria de la tierra entre los ayllukuna para obtener la biodiversidad para reproducir las vidas: acceso a áreas de caza, pesca, tierras para la chacra, espacio para construir una casa, etc., acceso a los conocimientos, tecnologías y técnicas para producir lo necesario para la vida.
• La aplicación en la cotidianidad de las formas de relacionalidad con las divinidades protectoras de las vidas, los ancestros y los ayllus del presente.

• Un territorio rico en ecosistemas, biodiversidad y la vitalidad de los sistemas ancestrales de gestión.
• Obtener nuestros medios para la vida aplicando los ciclos fenológicos y biológicos, para recoger frutos del bosque, para cazar, pescar, para el manejo del sistema ancestral chacra-ushun y purun, para la práctica de la purina, que permite el control del territorio, la transmisión de los conocimientos ancestrales y fortalece la relación intergeneracional entre los diversos ayllukuna.
• La distribución igualitaria de la tierra entre los ayllukuna para obtener la biodiversidad para reproducir las vidas: acceso a áreas de caza, pesca, tierras para la chacra, espacio para construir una casa, etc., acceso a los conocimientos, tecnologías y técnicas para producir lo necesario para la vida.
• La aplicación en la cotidianidad de las formas de relacionalidad con las divinidades protectoras de las vidas, los ancestros y los ayllus del presente.
En nuestra economía ancestral producimos para el ayllu, para satisfacer las necesidades de nuestros miembros, y se fundamenta en los principios de reciprocidad, cooperación, complementariedad y redistribución.
Nuestra economía no está ligada a la moneda, practicamos el intercambio de alimentos, de productos, de semillas o el trabajo en las mingas.
Nuestro sistema de conocimientos y saberes para la gestión del Sumak Kawsay ha resistido el epistemicidio o la destrucción sistemática de los sistemas de saberes y conocimientos, causado por la colonialidad. Mantenemos la sabiduría de nuestra arquitectura, gestión comunitaria de los territorios, de los ecosistemas, de la biodiversidad. Navegamos nuestros ríos con conocimientos de los ríos, la diversidad de las vidas que en él existen, construimos nuestras canoas, elaboramos nuestras mucahuas y confeccionamos nuestra cerámica para la vida diaria y nuestras ritualidades.
Nuestros conocimientos se siguen enriqueciendo y seguirán a las futuras generaciones sirviendo para vivir en nuestro territorio.
Una herramienta estratégica para el fortalecimiento de la gestión autónoma de nuestros territorios es el Sistema de Información Geográfica (SIT) del Sumak Kawsay. Este sistema nos ha permitido organizar, visualizar y analizar información geoespacial relevante sobre los ecosistemas, zonas de vida, amenazas en el territorio, prácticas de manejo territorial, integrando el conocimiento ancestral con tecnologías modernas.
Su implementación facilita la toma de decisiones informadas por parte de los líderes y técnicos comunitarios, promoviendo la gestión sostenible de nuestro territorio.
El SIT del Sumak Kawsay tiene como objetivo consolidar nuestro sistema propio de información como un apoyo en la planificación, el monitoreo y la evaluación de las acciones territoriales definidas en nuestras agendas comunitarias.
El SIT busca fortalecer nuestra gobernanza territorial kichwa, facilitar la incidencia política, mejorar la capacidad de respuesta ante amenazas y consolidar un modelo de desarrollo territorial integral, autónomo y sostenible para los pueblos kichwas.